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La diáspora caboverdiana a través de la música electrónica

Una nueva recopilación apunta sobre los beneficios culturales y artísticos de uno de los mayores movimientos migratorios de las últimas décadas.

26.01.17
Frankie Pizá

«La gente quería oír algo diferente, querían oír el sintetizador».

Lo apunta Val Xalino, caboverdiano asentado en Suecia, sobre el momento en el que la comunidad del país explotó en júbilo celebrando su independencia de Portugal a partir de 1975. En aquel momento, según Xalino, «el baile se hizo aún más importante».

Cabo Verde fue un archipiélago destinado a la trata de esclavos cuando Portugal lo descubrió y colonizó a partir del Siglo XV; gran parte de la población caboverdiana desciende de colonizadores y esclavos.

Liderados ideológicamente por Amílcar Cabral y el Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), tanto Guinea-Bissau y Cabo Verde de libraron de las garras de la dictadura antes del ecuador de los 70.

Debido al cambio de paradigma político, la inestabilidad económica y las ganas de conocer qué estaba pasando fuera de sus fronteras, un enorme movimiento migratorio se expandió por ciudades de Europa y Estados Unidos; miles de caboverdianos deseando renovarse y absorber otros modos de vida alejados del colonialismo y la esclavitud.

Ya luchando por integrarse en diferentes metrópolis, sus casas adoptivas, los caboverdianos establecidos en Portugal, Italia, Francia, los Países Bajos o la costa este de Estados Unidos observaron en los nuevos instrumentos electrónicos una «puerta a la modernidad».

A través de Ostinato Records, Vik Sohonie quiere trazar una «historia alternativa» de la música electrónica a través de los diferentes inmigrantes de Cabo Verde que renovaron su tradición musical cuando vivían lejos de su pequeño grupo de nueve islas, situado a 400 millas de la costa senegalesa.

Narciso «Tchiss» Lopes (en la foto principal), uno de los principales músicos de esta generación y que hizo carrera en Roma, comenta que «en Cabo Verde, no teníamos acceso a instrumentos electrónicos y cuando llegamos a Europa, tuvimos que adaptarnos. El público esperaba sonidos electrónicos, pero seguimos siendo fieles a nuestro sonido «.

Muchos músicos caboverdianos regresaron a su archipiélago cargados con primitivos equipos MIDI y sintetizadores, deseando aplicar todo lo aprendido y reformar el folclore sonoro de su país.

Esta compilación, a través de 18 pistas, hace un dibujo global de esta revolución en la que el Funaná y otros ritmos tradicionales se fundieron con música Disco, Funk y fueron revitalizados gracias al instrumental electrónico.

Paulino Vieira (en la última foto) es la figura fundamental de la retrospectiva; miembro de la banda de Cesaria Evora y responsable principal de la «magia melódica proveniente de las islas», estuvo implicado como arreglista o compositor en gran parte de los singles que recopila «Synthesize Soul».

«Música que parece producida hoy en día» comenta Elisio Gomes sobre las virtudes musicales de Viera. Otro de los inmigrantes que más tarde contribuiría a esta revolución sonora sería Jovino Dos Santos (en la foto central), quien viajó a París en la década de los 80.

Al margen del valor histórico y musical del contenido que presenta «Synthesize Soul: Astro-Atlantic Hypnotica from the Cape Verde Islands 1973-1988», esta iniciativa «ofrece una visión inigualable del esplendor cultural a largo plazo catalizado por la migración».

En nota de prensa, el sello explica:

«El movimiento y la movilidad son aspiraciones intrínsecas de la condición humana. Por lo que hemos llegado a saber, la inmigración es tan antigua como la civilización. Sin embargo, hoy medimos la inmigración a través de una serie de datos fríos. Los inmigrantes se condenan como amenazas desechables o se celebran como tesoros empresariales, y rara vez ocupan un espacio intermedio».

En un momento delicado para pueblos como los de Siria, Libia o Irak, donde sus habitantes tienen que abandonar sus casas y enfrentarse a la incertidumbre y riesgos que plantea una migración a Europa, este release alecciona sobre los beneficios culturales y artísticos de este tipo de situaciones.

Este título cuenta una nueva rama de la evolución musical de Cabo Verde y su estrecha relación con los sintetizadores.

El año pasado, Analog Africa ya comenzó a documentar esta historia con «Space Echo – The Mystery Behind the Cosmic Sound of Cabo Verde Finally Revealed!», centrada en el extraño suceso ocurrido en las orillas de São Nicolau en 1968, cuando un barco lleno de piezas de Moog, Korg y órganos Hammond quedó anclado en la costa sin completar su viaje desde Baltimore a Río de Janeiro. Este título se coló en nuestros esenciales de 2016.

La recopilación producida por Sohonie estará disponible el próximo 24 de febrero.