#Artículos

C. Tangana: ¿Una cuestión de creatividad?

Analizando las críticas, la rápida asimilación de la cultura de masas y otras cuestiones y consecuencias alrededor de C. Tangana, es posible radiografíar el estado del Hip Hop en España hasta su regreso. El de Agorazein ha dado cohesión a una escena con un particular temor al cambio.

17.03.16
Frankie Pizá

Hablar sobre creatividad no es nada fácil, y menos cuando aquello que tantas veces resalta en negrita Ferran Adrià (según el cocinero catalán, la «creatividad es no copiar») depende de aptitudes naturales o aprendidas que son a menudo frenadas desde la infancia, por un sistema educativo que penaliza cualquier síntoma de sublevación o discrepancia a las órdenes del profesor o tutor.

Internet es un acelerador, entre otras muchas cosas, y una de sus funciones naturales ha sido «agilizar» nuestra asimilación, comprensión y consumo de información de todo tipo, favoreciendo la generación de estímulos e impulsos en cuanto a las disciplinas artísticas y a su vez complicando el significado último de «creatividad».

Es obvio comentar que «creatividad» hoy en día no tiene el mismo significado que tenía hace 50 años y que probablemente una definición en términos generales no sirve para el acometido musical en nuestros tiempos. La música ha cambiado, la industria musical no deja de cambiar, el contexto a nuestro alrededor no es el mismo y nosotros no pensamos igual; por tanto, enraizarse a una idea única de «creatividad» puede convertirse a corto plazo en un error.

Por otro lado, existe aquello que en ocasiones y por error denominamos la «cultura popular», cuando en realidad nos referimos a la «cultura de masas»; la primera viene «directamente del pueblo» y ha sido «transmitida de generación en generación», mientras la segunda «es aquella creada por la industria cultural, producida a gran escala y dirigida al gran público». Es muy posible que las alteraciones concretas y evolutivas de lo que hoy comprendemos por «creatividad» hayan cambiado tan rápido desde la entrada de la red en nuestras vidas como lo ha hecho la facilidad que tiene la «cultura de masas» de generar y asimilar nuevos iconos y modelos.

Hoy por hoy, y desde un punto de vista subjetivamente aplicado a la música, «creatividad» es buena parte de intuición y preparación, y no solo ingenio o innovación; para los que «creatividad» es tan solo crear algo nuevo, «desde cero» y sin sinónimos conocidos, probablemente su cartera de ejemplos se limite a unos cuantos nombres, por no decir ninguno. Esas mismas personas que libremente conciben la creatividad como algo en peligro de extinción, de difícil rastreo, son los que están contradiciendo a Pablo Picasso y son los que probablemente observarán el regreso de C. Tangana como una especie de farsa.

Hace varios meses que observo desde diferentes ámbitos relacionados con la música y desde varios puntos en las redes sociales un mensaje crítico que se resume en que C. Tangana ha sido algo así como un «oportunista»; por utilizar a Drake, por su confesa estrategia para expandir y llegar a un público mayor y por actualizar de nuevo su discurso en tan poco tiempo (otro gesto que es condenado sin pestañear por los puristas no solo del Hip Hop, sino de cada uno de los géneros con los que estemos o no familiarizados).

Tener éxito tiene mucho que ver con la creatividad: visión estratégica, pasión, cierta experiencia y capacidad son los requisitos, mientras que las consecuencias son inciertas hasta que no se comprueban en cada caso. En el Rap, un género competitivo por naturaleza y en el que se tiende a opiniones polarizadas, es normal que casi siempre existan dos bandos fuertemente convencidos de sus creencias hacia un artista, un grupo, un disco o cualquier fenómeno que el estilo consiga generar.

Dado que cada uno tiene su propia visión de la creatividad y de qué supone éxito o no, cada uno de nosotros puede tener su opinión sobre el fenómeno y la acción específica de C. Tangana al plagiar, imitar, simular o inspirarse en Drake para su EP regreso, puede tener su propia interpretación del leve giro creativo de Agorazein en colectivo, y puede decidir si en concreto le parece legítimo o no. Compartir una u otra opinión no es la cuestión, lo que no queremos es quedarnos ahí.

Depende de quiénes seamos y nuestra forma de pensar. Lo único cierto y que no nos sometería a un debate eterno es que el madrileño es el MC más relevante del momento y que analizando su figura se plantean interesantes consecuencias y cuestiones que vale la pena preguntarse. La primera y más importante es si realmente el Hip Hop en España estaba atemorizado por la idea de «cambiar».

C. Tangana como catalizador y elemento de cohesión.   

Saliendo un momento del margen, diré que reiteradamente recuerdo una entrevista al productor afiliado a Rush Hour Hunee con Resident Advisor en la que con la vista puesta en el DJing, se comenta sobre lo sobrevalorado del hecho de «diferenciarse» a través de la misma selección de los discos:

«For me, it doesn’t matter how rare a record is. As a DJ, you work in your own little field. You’re on your own journey. Maybe you discovered Jeff Mills or Fela Kuti in 2014, and you’re excited about it, and that’s new to you. Well, that’s also exciting to me—the fact that it’s new to you. And that you play it like it’s new to you.»

Puede resultar una obviedad, pero esta impresión me hace tener siempre presente cuán importante es la energía que se imprime al descubrir a un nuevo artista o música, y que conocer algo no es precisamente asimilarlo y poder implementarlo adecuadamente.

A comienzos de década, a Drake solo se le escuchaba en algunos sectores y círculos muy concretos en España, y los medios de comunicación nacionales no comenzaron a fijarse en él hasta bien despuntada su carrera. Por otro lado, y a pesar de haber contado en nuestra escena con grandes proyectos e intenciones R&B, los síntomas hasta 2015 de su implementación eran prácticamente inexistentes. Es anecdótico que la acción catalizadora de C. Tangana haya llegado tan solo unos meses antes de la explosión real y universal de Drake con singles como «Hotline Bling».

La propia escena de nuestro país en cuanto al Rap y sus alteraciones venidas desde Estados Unidos se refiere se ha caracterizado desde hace 5 o 10 años por su profunda sordera; pocas y pequeñas revoluciones son las que realmente destacaron en el último lustro antes de la irrupción del PXXR GVNG. Chinatown, «Kind Of Red», «Agorazein presenta a C. Tangana», Urano Players, cuando Chirie Vegas entró en contacto con D. Unison, los Matador Rockers (y por descontado lo que venía de Del Palo), Click Clack Gang y otros proyectos consiguieron aportar algo a un clima dominado por estrellas desfasadas, arquetipos anticuados, romanticismo y memorias del pasado.

Las sensaciones al observar la comunidad Rap en España hace unos cuantos años, por ejemplo hace 4 años y en mi primera entrevista con los chicos de Agorazein en casa del propio Antón, eran una mezcla entre desesperanza y  a su vez deseo por encontrar o crear ese «revulsivo» que consiguiera acabar con el estancamiento y sequía de ideas.

Había monsergas que se repetían constantemente: «no vamos a copiar lo que viene de Estados Unidos», «eso no es real», etc. Parecía que tan solo se admitiera la creatividad si ésta aparecía de forma espontánea y brillante, se percibía una desilusión que todo el mundo compartía pero nadie quería romper, cualquier estímulo que tuviera que ver con «emular» o inspirarse en algo ya dado se prohibía de forma inconsciente. Desencadenaba una oleada de críticas basadas en antiguos testamentos.

Cuando una parte de los Corredores de Bloque y los Kefta Boyz se convirtieron en un cuarteto denominado el PXXR GVNG, escasas unidades jugaban a imitar lo que llegaba de la dominante escena de Atlanta o el Drill de Chicago; la pandilla multicultural asentada en el Raval, guste o no su trayectoria y formas, han conseguido que el Rap vuelva a servir como identificación para los más jóvenes, actualizar el modelo a algo más cercano a la realidad de la calle y la radio en España (al final, son una de las muchas consecuencias de los predominantes ritmos latinos en las emisoras musicales del país y el gran período de inmigración) y enseñar a todos cómo se utilizan las nuevas herramientas de promoción a nuestro alcance y cuán inteligente es la cultura de masas.

Antes de eso, CECILIO.G ya se divisaba como una suerte de Lil B catalán, adelantando los hábitos que hoy por hoy imperan en la escena: máxima productividad, descuido en la producción, un discreto perfeccionismo, inmediatez y un gran eclecticismo.

El de Bogatell puede ser observado hoy como un pionero a la hora de romper los esquemas de «actitud» detrás del Rap en nuestro país e inconscientemente implantar o dar validez en nuestra geografía a formas artísticas más disparatas, de alguna forma sinónimos de Yung Lean o ILoveMakonnen; detrás de él han llegado proyectos que han utilizado el patrón tan solo como recurso, abriéndose a temáticas más banales, posturas más emotivas y un gran acento de parodia o comicidad indirecta en su discurso. El comentario hacia el outsider suele ser similar al que cualquiera vierte o vertía sobre Lil B: ¿es un genio o realmente me está tomando el pelo?

Foto de Andrés Alcazar. 

C. Tangana como embajador del cambio.

Antes de «10/15» y las primeras señales de su llegada, la ausencia de Agorazein en el terreno había de alguna forma amplificado la «disparidad» que ha vivido la escena Rap en España en los últimos dos años; proyectos individuales, colectivos dispersos y tan distintos entre sí como Dellafuente, el universo LaDroga Lab, Banana Bahía Music en Vigo o el propio Cecilio.G transitaban a su manera y no había ningún síntoma de cohesión entre ellos. De hecho, esa diversidad y poca comunicación parecían hasta naturales dado el contexto.

De alguna forma, C. Tangana ha actuado como elemento o sustancia unificadora para todo ese cúmulo artístico que antes tan solo entraba en contacto de forma casual. Y lo ha hecho con detalles tan ínfimos e insignificantes a primera vista como revelar su gusto e identificación con el sentimental Dellafuente, afirmar que desde Yung Beef «el sur tiene otro color», invitar acompañantes para su gira que van desde Erik Urano & Zar 1 hasta Pedro LaDroga. El éxito, su legión de fans y fieles ya antes mucho más grande que la de cualquiera en el circuito y su forma seria de trabajar le han posicionado en lo alto de la jerarquía.

Esa «credibilidad» de la que hablamos y la percepción de que era la pieza que faltaba por regresar para que la escena tuviera aspecto de «cambio» real, formula algunas cuestiones clásicas que también sobrevuelan por el ambiente. ¿Hay cierta permisividad con C. Tangana? ¿Conseguirá su ejemplo que el márketing y la intuición sean también considerados dentro de la mencionada «creatividad»? ¿Se sobrevalora su condición y talento? ¿Hasta qué punto le beneficiará y les beneficiará a otros su abierta voluntad para adentrarse en el mainstream? ¿Se pervertirá su proyecto individual por el camino? ¿Qué llegará después de que nuestra cultura de masas asimile que su principal estrella Pop viene en realidad del ámbito del Rap?

Pensándolo bien, C. Tangana tiene más que ver con Kanye West que con Drake; recordemos a Crema y después a su bautizo como C. Tangana, su «LO▼E’S» y ahora su énfasis en un punto de vista estilístico que combina raíz Hip Hop y R&B. Los cambios han sido constantes en su trayectoria y desde un inicio se percibe su intención, «motivación» o «necesidad» de sentar cátedra con cada release. Además, a la pregunta de si su nuevo álbum volvería a la tonalidad instrumental de su más reciente LP, la respuesta de Antón fue precisamente que «no pasaría por ahí otra vez, porque eso ya lo hicimos».

Al observar el ascenso definitivo de un rapper que lleva haciendo las cosas bien mucho tiempo, es habitual buscar el porqué y no fijarse en las consecuencias globales que ha podido generar a nivel colectivo y musical. En este sentido, existe mucha opinión preocupada por su forma y estrategia, y poca divisando los beneficios reales de un acontecimiento así para un movimiento que rara vez ha tenido tanta incidencia en nuestra cultura de masas.

C. Tangana actuará el próximo viernes y sábado en Barcelona. Más información en la página oficial de Agorazein

Consulta aquí nuestra entrevista en profundidad con el MC, publicada el mismo día de la llegada de «10/15».