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«BBF Hosted By DJ Escrow»: el comentario irónico de una generación

Con el mántrico "this makes me proud to be British" Dean Blunt abre un disco excepcional que consigue retratar la realidad de toda una comunidad desde una visión crítica e irónica.

28.04.16
Aleix Mateu

«It’s the South Side samurai
Blacktown ninja from Cockney to Peckham Rye
Ready to injure any of my enemies you known in the lingua
Bad man forward
Man running over cause he wanna talk shit
I feel it in my chest now:
All the pain
Can’t get the vest out
It’s been too long, G» 

– DJ Escrow en «Deep» feat. Arca.

Dean Blunt aparece entre humo y vuelve a desvanecerse después de su rapsodia. «I just – in and out, hit and run«, dice él. Detrás de la vaporosa cortina blanca, el rojo, blanco y azul predomina en la sala. Es una fiesta nacional donde suena música y vuelan globos con la Union Jack, los hinchan con el gas de un sifón de nata digno del que se usa en Starbucks para hacer el remolino láctico sobre los cafés.

Con el vídeo «☆☆☆☆☆» que el artista conceptual colgó en 2015 en su canal de Youtube, pollyjacobsen, Blunt anticipaba, junto a su mixtape «UK2UK«, el concepto que da forma a su último disco bajo el alias de Babyfather, «BBF Hosted by DJ Escrow«.

Dean Blunt no crea en vano. Casi todas sus obras, musicales o en exhibiciones de arte pop, mantienen un componente de crítica a aquello que le rodea, una provocación, un comentario muy alejado de lo obvio y que pretende hacer girar una vez más la tuerca. Por ejemplo vender un Mini Cooper de juguete con un gramo de marihuana dentro. Por ejemplo hacer una exposición de fotos de Shutterstock y Gettyimages mientras se reproduce a todo volumen el ultrasónico «mosquito», un pitido a frecuencias inaudibles para los adultos que en Reino Unido se ha usado para repeler a «vándalos» adolescentes.

Blunt usa procesos análogos para dibujar el contexto de su nuevo disco: apropiacionismo, iconos y elementos fácilmente reconocibles y, sobre todo, tangibles, que crean una respuesta inmediata y visceral en el oyente, como el «mosquito» para un adolescente.

Si nos sumergimos y exploramos el mensaje que subyace en «BBF» veremos que todos los elementos, desde la portada al estilo musical que Blunt elige (pasando por los elementos sonoros y su estructura interna), todo esta entretejido con el fin de dar fuerza narrativa a una historia o contexto en el que Babyfather y DJ Escrow nos quieren hacer vivir más que explicar, una historia o contexto que, como hemos dicho, subyace.

BBF-portada

Un hoverboard en la azotea de algún bloque preside la ciudad de Londres. La nitidez, el brillo de la imagen y la saturación de los colores, tan cercana a las fotos de librería, contrasta con la estética lo-fi que Blunt suele mostrar en sus vídeos y diseños. Esta foto, bañada de azul y rojo y blanco, es el punto de partida de un viaje en patinete eléctrico por la cara B de la ciudad. Un recorrido por las sombras del orgullo inglés. Por ejemplo el distrito donde vive Blunt, Hackney. Porque, al fin y al cabo, ¿qué tan lejos puedes ir con un patinete?

«BBF Hosted by DJ Escrow» es un vector que se va dibujando a través de las continuas contradicciones entre iconos, para narrar y situar al oyente en el contexto de la «young, black, inner-city people specifically«. Para Blunt éste es su target, de donde recibe las vibraciones y a quién las devuelve e interpela con su música.

Es la gente de Hackney, uno de los distritos con más pobreza y criminalidad de Londres, una muestra condensada en un barrio del choque entre inmigración y política conservadora y racismo. Destino de muchos africanos de la diáspora, y ahora también hogar de sus hijos, Hackney es también una de las cunas del underground electrónico británico y del Grime, y de sus principales medios de difusión: la NTS Radio nació en algún lugar del borough.

A pesar de que Dean Blunt se haya acercado al Hip Hop en distintas ocasiones (cada vez más abiertamente y de forma más recurrente), siempre lo ha hecho de forma puntual. Lo usa como recurso más que como identidad. Es lo que sucede con «BBF»: un disco de «Hip Hop» en el que se usa el género para apelar a cierta comunidad de la sociedad inglesa aprovechando todas las implicaciones e historia de un estilo musical tan relacionado con la comunidad negra.

«I think with hip-hop the one connection, or the only real affiliation I think I understand, is the kind of combination of isolation and resourcefulness. (…) So my thing with hip-hop that I can only say is that really – at least from how I started making music it was because – it was in a similar way based on what I have and what I had, and that’s how I understand music and how I understand making stuff.»

El carácter DIY del Hip Hop que resalta Dean Blunt en este fragmento de la entrevista con Frannie Kelley y Ali Shaheed Muhammad (A Tribe Called Quest) tiene mucho que ver con el carácter social del género y de sus implicaciones raciales y de clase, unas implicaciones que entran en contraposición con las del «guitarrista blanco» que piensa que el sampling «es una mierda» y que no es música, como el propio artista pone de manifiesto.

Blunt ha hablado más de una vez sobre este tipo de clasismo a la hora de hacer música. Su relación con ella es diametralmente opuesta a la de alguien que haya estudiado en el conservatorio. Él llegó a la música cuando era camello:

«Wheeling and dealing, and one of the wheeler deals ended up with a tape machine, and the rest is history. I didn’t go to uni at all. The world you end up in is not necessarily the one you come from. I just did what I did. I went out with a rich white girl from Islington, and she told me it was ‘fine art’.»

Los ritmos que el artista crea, alejados de teoría musical, son loops sencillos, patrones repetitivos con largas frases de sintetizador, música muy alejada de las superproducciones y los arreglos cuidados al detalle. Lo que Blunt consigue con ellas es, en cierta forma, crear cada vez el lienzo más adecuado sobre el que expresar una idea concreta.

Esta concepción pragmática del ritmo conecta a su vez con el efectismo y el minimalismo de las composiciones, un minimalismo que, además, es obligatorio para él: «Why would you want yourself to sound shit on purpose? I don’t understand. I only know how to use tapes, that’s why the music sounds shit«.

Toda esta supuesta falta de conocimiento y medios son suplidos por una creatividad y originalidad desmesurada, algo íntimamente ligado con el concepto de inspiración que Blunt pretende abrazar con su arte: hacer mucha música rápido, dejando fluir aquello que deba ser plasmado sin ningún tipo de coacción externa al proceso creativo. «It’s just like, I absorb a lot of stuff and I have the chance to purge it«. Una forma de trabajar ilustrada por el vaivén de cortos esbozos musicales en su canal de Youtube y de Soundcloud que, en cierta manera, sigue explotando con los cortes del disco.

Cuando hablamos de Babyfather no solo hablamos de Hip Hop. Por extensión hablamos también del Grime, un género muy arraigado al barrio que, probablemente, sea la expresión mas genuina de los suburbios londinenses sobre los que Blunt nos habla, a pesar de su incipiente repercusión en el mainstream.

Al micrófono, como en la producción, no importan los skills para Blunt. No se busca un virtuosismo como el de Novelist, Wiley o el resto de MCs de Grime, rapeando muchas palabras por compás. Encontramos un Dean Blunt que navega a la deriva por el 4×4, y que se sirve del imaginario y de los estereotipos que contienen los géneros para poder hacer su personal retrato. Su voz es profunda, calmada pero intensa; y con ella habla códigos, slang, estereotipos, lugares comunes del Hip Hop y del Grime de una forma simple que encripta amplios trasfondos.

En «N.A.Z.«, por ejemplo, se apropia del «watcha wanna do» del estándar de Reggae «Bad Boys» para establecer una relación directa entre las condiciones de vida desfavorables y el consumo de droga.

La canción, a nivel musical, es uno de los platos fuertes del disco: una canción animada presentada en forma de elogio al consumo y la fiesta y que, contradictoriamente, resulta albergar la letra más nihilista y desesperanzada del disco. Por cierto, como podéis ver en este vídeo, Naz es su camello.

«Watcha wanna do? Watcha wanna do? Watcha wanna do? Watcha wanna do? Watcha wanna do? Watcha wanna do when you’re done gettin’ high? Watcha wanna do when the life is to dry? «

La manera de rapear de Blunt es una continua reiteración de slang. El «watcha wanna do» de la canción se repite 32 veces a lo largo de tan solo dos minutos y medio. Esta exagerada repetición de una frase junto a la voz penetrante y calmada de Blunt crean un efecto mántrico que nos remite a la meditación, una forma de aislación necesaria para el propio artista: «If you want to stay living in London or anywhere like that, I think you gotta just – you need to hold up on to something«.

Aún así, el mejor ejemplo de repetición es la propia introducción del disco, «Stealth«, y su ya icónico «This make me proud to be British«. Este mantra se repite incesantemente a lo largo de los 5 minutos que dura la canción (es la segunda más larga del disco, después de «Meditation«) sobre una guitarra melódica y acogedora, en contraste con el ruidismo del resto del disco. Repetido hasta que pierde el sentido o se vuelve absurdo, «Stealth» ilustra la posición irónica de Blunt respecto al orgullo británico y al recurrente discurso nacionalista del gobierno.

Esta ironía se cuela por todos los rincones del disco. El rechazo a cualquier forma de stablishment y a la hipocresía imperante queda recogida en cada muestra de «orgullo» que Blunt ha diseñado para el disco y para su promoción.

Un ejemplo es el vídeo con el que abro el artículo o la foto de promo que Hyperdub ha distribuido para la prensa: una foto de Dean Blunt junto a DJ Escrow y Gassman en un garaje, haciendo algo parecido al «parquineo» con vasos de plástico, champán, globos y la Union Jack: preparativos para la fiesta. Escrow viste un jersey «BUY BRITISH», el mismo que eligió el año 2000 Craig David para ir a recoger el premio MOBO al «Best R&B act«, donde dijo la frase que Babyfather ha hecho célebre: «And this makes me proud to be British«.

«BBF Hosted by DJ Escrow» es una fiesta nacional británica para la comunidad negra retransmitida desde una radio pirata. Un formato que, a pesar de contener casi sketches de canciones, da la sensación de continuidad y de conjunto para reforzar la idea de viaje (con restricciones) que propone la portada, como apuntábamos. Incorpora la figura del DJ que hostea la sesión y va colocando los hood anthems entre sus propias locuciones y reflexiones.

DJ Escrow es la figura que otorga realismo a toda la pieza. El personaje, que al principio incluso creíamos un alter ego del mismo Blunt, es una pieza clave. Viste al disco de podcast de radio pirata, y añade con sus divagaciones el toque costumbrista de la vida de un joven cualquiera («young, black, inner-city people specifically«).

Entre estas ideas se cuelan homenajes a Cormega y su clásico «The Realness» en la canción homónima, o inspiración para chicos del barrio a través de su propia figura, poniendo a MC’s como Wiley de ejemplo, «Wiley used to be a fucking shit MC, yeah, and then he got sick. That’s gonna be me«, dice.

Es otra muestra de la preocupación de Blunt por su comunidad, establecer un foco de atención que permita a los jóvenes desarrollarse personalmente. Escrow, además, expone sus manifiestos de forma mucho mas general. Con el mismo carácter informal hace discursos espirituales, inspiradores y de unión para la comunidad negra.

«If we all linked up we could do a big ting, you know? Man could do a big ting but obviously there’s this mad division even in the ends. Even in mans own clique theres division. Mans just trying to unify the ting, play a nice lil riddim and that. Everyone bubble, and then just take that attitude, that vibe, to mans politics and mans economics and that. It ain’t gotta be a thing where mans just like , blessed, licked in the club and dat, man sober up on a monday and link up with the same don, and make peace together, on an organized ting»

– DJ Escrow en «Message»

Dean Blunt siempre ha sido esquivo con las entrevistas y en su relación con los medios. Outsider, el artista se ha mantenido al margen del «panorama» musical y ha dosificado su promoción con cuentagotas. Con la llegada del disco, Blunt ha hecho un par de colaboraciones de promoción con medios que, lejos de caer en conversaciones ególatras, representan una expansión del discurso de «BBF Hosted by DJ Escrow». Una de ellas es el «Never linked a girl at amplified«, una sesión para BBC Radio1 y, la otra, más explicativa todavía, es un programa de 2 horas para Rinse FM hosted by Scratcha DVA.

Ésta última, representa la unión del formato enlatado del disco con la «realidad» que éste emula, la radio pirata. Y qué condiciones mejores puede haber para el ejercicio que hacerlo en Rinse y con un sustituto de DJ Escrow de la talla de DVA. En el programa se habla, se pinchan canciones del disco y melodías nuevas y, sobretodo, hay mucho ruido.

Estos pasajes de Noise, tan presentes a lo largo de todo el disco y concentrados sobre todo en canciones como «PROLIFIC DEAMONS» (guiño al diseñador Alexander McQueen, quién tuiteó esto antes de suicidarse), constituyen un recurso más para colocar al oyente en la sensación de presión que el joven negro arrastra en su día a día en un lugar como Hackney, con sirenas, teléfonos móviles y altas dosis de ruido puro: un recurso que han utilizado colectivos como NON Worldwide a la hora de retratar el entorno de violencia estructural en el que se ven inmersos, al que responden con esa misma violencia musical.

Por extensión, algo que ocurre en el disco pero que sobre todo vemos ilustrado en el programa de radio, es que Blunt rapea sobre música que acaba siendo acallada por el ruido y por los sonidos diegéticos, sobre el que el artista sigue cantando. El artista quiere reforzar la idea del arte y la creación como vía de escape para sus vecinos, identificando en el Hip Hop un espacio de libertad personal que permite edulcorar la realidad del barrio. Por ello, la música representa un soporte cualquiera que podría estar ausente, es una excusa, y el ruido, que es la constante de sus vidas, aquello que siempre se mantiene.

Esta forma de comprender la música esta en el ADN del Rap desde sus inicios, retales de muestras para que todo el mundo pueda hablar encima, un espacio donde sobre todo la gente sin voz pueda hablar de su historia. Pero el disco de Babyfather da un paso más allá en su búsqueda por retratar una realidad concreta.

Cuando la mayoría de raperos se han centrado en estar «Still Reportin» como Tragedy Khadafi o en hacer «The War Report» como Capone-N-Noreaga, a través de sus crónicas y de los moods musicales de las instrumentales, Dean Blunt con «BBF» propone una nueva manera de abordar la realidad, en un ejercicio de metanarración donde el mismo Hip Hop es objeto y elemento de estudio y explicación.

Si la mayoría de discos de Hip Hop costumbristas se acercan a los reportajes escritos, lo de Dean Blunt formalmente sería lo más cercano a una serie como «The Corner«, antesala de «The Wire«, una serie de ficción que toma el formato del documental de calle y que, en ciertas ocasiones, se convierte en autoreferencial.

En la entrevista con Frannie Kelley y Ali Shaheed Muhammad, Dean Blunt se extraña de cierta actitud afroamericana en la que se identifican con Estados Unidos a pesar de la opresión. «America exists on white supremacy, and it is very hard for me to understand any support for a place that exists based on the supremacy of the oppresion of one and the other«.

Es para Blunt necesario un nuevo comienzo, no solo en América, también en Gran Bretaña: «I think the flag represents the place as a whole and that can’t be supported. If it wants to be better, it needs to come down and start again or something. But it’s built on f******«.

Cuando acaba la conversación, dice: «I don’t care about Britain for that (…) I’m not British. I’m not British at all. The British told me that«, a pesar de que siga andando por las calles de su barrio, Hackney, el verdadero protagonista del disco.

«You hear the sirens, yeah?
The sirens is a real ting
Man hear the sirens, I’ll be fucking mad
I’m just trying to do my ting
And I hear the fucking sirens»

DJ Escrow en «Stealth»