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Anatomía de un remix: «VHS Lambo Threat», por YDVST

Un mapa mental del productor que nos lleva de un remix amable a una amenaza para el propio tema original.

04.10.16
Aleix Mateu

Hoy, a las 5 de la madrugada YDVST estaba acabando de masterizar una nueva canción. Se trata de «VHS Lambo Threat«, cara B del nuevo EP que publican desde el sello Sweat Taste para la serie Ghost Material [SWTGM004].

En él, recuperan la canción que creó Mark Luva junto a BSN Posse y le suman lo que empezó siendo una suerte de remix que ha acabado en «amenaza a la canción original».

En el mensaje que nos envía YDVST para el estreno del trabajo hay una detallada explicación del proceso creativo detrás de este rework, donde se nos explica paso a paso como ha ido mutando la amabilidad ambiental de la reinterpretación, hasta una pieza de club incómoda de corte industrial.

A continuación, tenéis en exclusiva el EP, el mapa mental/conceptual que hemos extraído de las palabras de YDVST y su propio relato de esta metamorfosis.

ydvst-remix-01

«El punto de partida era hacer un remix poco convencional del “VHS Lambo” con la idea de hacer algo ambiental, sin percusión, y que fuera la sombra del track original a nivel de ritmos y estructura. Se supone debía ser algo bastante tranquilo y ausente…pero el proceso creativo fue un auténtico despropósito y el remix fue pasando por muy distintas fases, hasta el punto de estar al límite de lo que se podría considerar como un remix, de ahí que el track se titule «VHS Lambo Threat”.

Es una amenaza en todos los niveles al track original.

En su primera versión, elaboré un ritmo bastante contemplativo a muy pocos bpms: pads ambientales con mucho noise, samples de una conversación telefónica, alguna percusión de madera con mucho reverb… y elementos puntuales (pero reconocibles) del original».

Se me quedaba demasiado simple y repetitivo, pero me atrapaba que fuera tan hipnótico… respondía muy bien a la idea inicial, pero cosas así de 8minutos solo me gustan a mí, y SWEAT desde dentro del sello sabemos que implica sudor y “club incómodo”.

Usando más sonidos de fondo, un loop sampleando un track japonés, y nuevas percusiones con muchos espacios, dieron lugar a una segunda versión completamente diferente; de nuevo hipnótica (podría haber salido perfectamente en los “Pop Ambient” anuales de Kompakt, por si queréis haceros una idea sobre mi concepción de hipnotismo), pero esencialmente ambiental y seguía utilizando muy pocos elementos del track original… pero con detalles y una melodía muy sutil con un bajo distorsionado que hacían que pareciera un track de banda sonora.

Realmente pensé “esto está acabado” y siguiendo la lógica debería haber parado ahí… Pero jugando a ser Daniel Lopatin añadí unos coros que rompían con la serenidad del track y éstos son los que luego han marcado gran parte de la versión final.

Esa idea de cambiar abruptamente un track ambient y cambiarlo de género la elaboraré más adelante en otros proyectos, desde luego, pero de nuevo me encontraba pensando en el juego de palabras «club incómodo».

Entonces empecé una nueva versión, borrando casi todas las pistas de la anterior. Y aquí llegó un momento donde no sabía muy bien si seguir o abandonarlo; estaba decepcionado por no ser capaz de mantener las esencias del original… sentía que estaba llevándolo demasiado a mi terreno. Hablé con Luva y le presenté una demo… me propuso algunas ideas bastante interesantes para ese corte en medio del track y que tuviera sentido, pero debería ser más contundente, mucho más.

También me dio pie a no ser 100% fiel al «VHS Lambo» original. Le parecía bien que fuera una rareza y fue a partir de ahí donde me dejé llevar bastante. Creo que no me di cuenta hasta ese momento de que tenía que hacer algo más rompedor.

Si por algo existen plataformas creativas como Sweat Taste, es precisamente por nuestra ambición y porque nos gusta pensar en cierto modo que hay que divertirse con todo esto…disfrutar de la posibilidad de hacer algo muy distinto… rompa el track original o no… lo interesante es lo que te llevas en el proceso.

Así llegué al final round: M. Bison modo expert.

Dividí en 4 pistas la escritura de los coros, de manera que 1 es la melodía principal, 2 de acompañamiento con panning, y 1 final con un trémolo que hace que las voces parezcan muelles subiendo y bajando de intensidad.

Snares marcando el tempo, que me gusta bastante hacerlo últimamente, y comencé a jugar con lo que nosotros llamamos “black holes / agujeros negros / agujeros de gusano”: sonidos de desguace, metales, tiroteos… algún sonido de un videojuego al que nunca he jugado ni se cual es… y todo ello jugando con solo dos pistas de efectos del track original.

Para el drop creo que me pasé demasiado con los 808s, pero hasta que no me parezcan de mal gusto supongo que los explotaré a fuego (las movidas de Southside en el «56 Nights» de Future tienen la culpa).   

El track de Luva y BSN Posse tiene muchísimos elementos y ritmos de géneros que se alejan bastante de mi estilo. No tengo excusas, pero si hubiera hecho un remix siendo mucho más conformista, alejándolo de ese concepto de club roto que venimos defendiendo en SWEAT todo este año, eso si que hubiera sido un desastre.

Ahora tengo como 5 tracks empezados gracias al remix que retomaré cualquier día de estos…esa es la idea…que de algo donde se deberían seguir unas reglas, haya una oportunidad para desastres creativos y experiencia. No vivimos de hacer esto (de momento), pero al menos intentamos dejar huella». 

– YDVST

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